domingo, 11 de noviembre de 2012

Insomnio.

Tengo un nudo, no en la garganta, sino en el pecho que hoy me va a costar el insomnio. Te tengo prisionera en mi mente y mi mente me tiene prisionero de tí. Es poco tiempo el vivido, quizás, pero no hay en él ni un mal recuerdo tuyo. ¿Cómo llegaste a mí? ¿Quién puso frente a mis ojos a mi propia salvadora, la que llenaría el resto de mis días de sonrisas y placeres? No lo sé, ni tampoco me interesa. Tus ojos siguen guardando el mismo misterio que guardaban la primera vez que te ví. Tu voz sigue guiando mis sentidos hacia la euforia más bendita, fuera de los más insospechables deseos que cualquier humano podría tener. Tus manos siguen haciendo que me enrrede en mis cosquillas cada vez que me acaricias los labios, o cada vez que jugueteas en mi vientre. Tu pelo sigue teniendo ese vuelo al viento que se me atraganta en los labios y me hace reir. Tú, mi vida, sigues siendo tú, y seguirás siendo tú la persona a la que más amo en este planeta.
Vendrán malos ratos, y malas fechas. Vendrán adversidades, malos tragos, pero ahí estaremos nosotros, superándolos y dándoles de patadas para que no interrumpan en nuestro vivir.
Y seguiremos parando el tiempo cada vez que suene esa chispa electrificante que sueltan nuestros labios con tan solo rozarse. Y seguiremos escondiendo nuestros segundos más valiosos en aquellos tejados donde fundimos nuestras almas. Y seguirá estando la misma lluvia de aquella tarde de gala, y seguirá estando el mismo sol de aquella mañana de febrero, y seguirán sonando todas nuestras canciones por cada rincón de Sevilla.
Que tú eres mi canción favorita, y la comida más sabrosa y la bebida más refrescante que jamás haya probado. Eres el color que siempre vestiría, el olor de mi perfume perfecto y mi libro de cuentos favorito antes de dormir. Eres cada universo, cada planeta, cada continente, cada país, cada pueblo, cada molécula y cada átomo que componen mi mundo. Tú eres mi mundo.
Sí, cariño, ¿por qué no? Vamos a fugarnos, me da igual a donde sea, mientras solamente estemos tú y yo. Vamos a perdernos en nosotros mismos, a encerrarnos en nuestros brazos y a cuidarnos con nuestros besos. Vamos a subir a cualquier montaña, escalar su pico más alto y chillar que nuestro amor es capaz de mover todo lo que nuestros pies están pisando. Vamos a soñar, cariño, a navegar por los mares de nuestras risas, a fundirnos en el acero de nuestros "te amo", a cazar las mariposas de nuestros estómagos.
Sí... Vamos a hacer del mundo una pared, de nuestros nombres un color, y pintemos en ella un gran Eterno 20.
Mira, mi vida, eres el insomnio de un tonto enamorado, eres el crimen perfecto, sin huellas ni pruebas, eres arte, eres Cielo y Tierra, eres vida, eres paz, eres amor, eres guitarra y canción, eres azul, eres princesa y reina, eres maravillosa.
Mi vida ha dado un giro descomunal desde que formas... perdón, desde que eres ella.
Que nunca llore tu sonrisa, cariño.
Atentamente, y siempre tuyo,
Toni.
Mine & Yours. Eterno 20.

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