Tengo un nudo, no en la garganta, sino en el pecho que hoy me va a
costar el insomnio. Te tengo prisionera en mi mente y mi mente me tiene
prisionero de tí. Es poco tiempo el vivido, quizás, pero no hay en él ni
un mal recuerdo tuyo. ¿Cómo llegaste a mí? ¿Quién puso frente a mis
ojos a mi propia salvadora, la que llenaría el resto de mis días de
sonrisas y placeres? No lo sé, ni tampoco me interesa. Tus ojos siguen
guardando el mismo misterio que guardaban la primera vez que te ví. Tu
voz sigue guiando mis sentidos hacia la euforia más bendita, fuera de
los más insospechables deseos que cualquier humano podría tener. Tus
manos siguen haciendo que me enrrede en mis cosquillas cada vez que me
acaricias los labios, o cada vez que jugueteas en mi vientre. Tu pelo
sigue teniendo ese vuelo al viento que se me atraganta en los labios y
me hace reir. Tú, mi vida, sigues siendo tú, y seguirás siendo tú la
persona a la que más amo en este planeta.
Vendrán malos ratos, y malas fechas. Vendrán adversidades, malos tragos,
pero ahí estaremos nosotros, superándolos y dándoles de patadas para
que no interrumpan en nuestro vivir.
Y seguiremos parando el tiempo cada vez que suene esa chispa
electrificante que sueltan nuestros labios con tan solo rozarse. Y
seguiremos escondiendo nuestros segundos más valiosos en aquellos
tejados donde fundimos nuestras almas. Y seguirá estando la misma lluvia
de aquella tarde de gala, y seguirá estando el mismo sol de aquella
mañana de febrero, y seguirán sonando todas nuestras canciones por cada
rincón de Sevilla.
Que tú eres mi canción favorita, y la comida más sabrosa y la bebida más
refrescante que jamás haya probado. Eres el color que siempre vestiría,
el olor de mi perfume perfecto y mi libro de cuentos favorito antes de
dormir. Eres cada universo, cada planeta, cada continente, cada país,
cada pueblo, cada molécula y cada átomo que componen mi mundo. Tú eres
mi mundo.
Sí, cariño, ¿por qué no? Vamos a fugarnos, me da igual a donde sea,
mientras solamente estemos tú y yo. Vamos a perdernos en nosotros
mismos, a encerrarnos en nuestros brazos y a cuidarnos con nuestros
besos. Vamos a subir a cualquier montaña, escalar su pico más alto y
chillar que nuestro amor es capaz de mover todo lo que nuestros pies
están pisando. Vamos a soñar, cariño, a navegar por los mares de
nuestras risas, a fundirnos en el acero de nuestros "te amo", a cazar
las mariposas de nuestros estómagos.
Sí... Vamos a hacer del mundo una pared, de nuestros nombres un color, y pintemos en ella un gran Eterno 20.
Mira, mi vida, eres el insomnio de un tonto enamorado, eres el crimen
perfecto, sin huellas ni pruebas, eres arte, eres Cielo y Tierra, eres
vida, eres paz, eres amor, eres guitarra y canción, eres azul, eres
princesa y reina, eres maravillosa.
Mi vida ha dado un giro descomunal desde que formas... perdón, desde que eres ella.
Que nunca llore tu sonrisa, cariño.
Atentamente, y siempre tuyo,
Toni.
Mine & Yours. Eterno 20.
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