martes, 4 de diciembre de 2012

Promesa de Diciembre.

Hoy no habrá cielo para nadie, sólo para nosotros.
Sólo para nuestras promesas firmes y cruzadas con los veinte dedos que tienen nuestros cuerpos.
Qué bello está todo, ¿verdad?
Miles de lucecillas fluorescentes que adornan árboles y calles. Diciembre llegó, y con él ha llegado nuestro décimo mes.
Tenerte a mi lado y echarte de menos. Eso es amarte mi vida, sentir que aún necesito más, sentir que ni en esta vida podré darte todo lo que me gustaría darte.
Cruzar los dedos.
Ver tu cara de dormida y pensar en cómo puedo dormir cada noche sin ti.
Ver tu sonrisa y pensar en cómo he podido estar tantos años sin ella.
Y aquí estamos nosotros, al borde de lo que creíamos imposible.
Tú sigues creando nuevas melodías en mi cabeza, generando esa música bendita en seis tristes cuerdas que tocan mis dedos.
Y yo... ¿Qué hago yo amor? ¿Si lo único que sé hacer es amarte con todas mis fuerzas?
No puedo imaginarme un futuro sin ti, ni con otra persona.
Que siempre dure nuestra promesa de Diciembre, y que siempre dure nuestro 20 de Febrero.
Siempre tuyo,
Toni.

No hay comentarios:

Publicar un comentario